Santa María la Mayor

Cuando se visitan las basílicas mayores de Roma hay que entender que su actual apariencia no tiene nada que ver con la que lucían en los inicios del cristianismo. Sin embargo, hay una excepción: la basílica de Santa María la Mayor, que es el único templo que actualmente conserva la planta basilical primigenia.

¿A qué se debe esto? ¿Cuál es su historia? Vamos a descubrirla.

Santa María la Mayor, una basílica procedente del paganismo

Basilica Santa Maria La Mayor

Vista frontal de la basílica de Santa María La Mayor.

Conviene recordar que el Imperio Romano era pagano hasta que el emperador Constantino proclamó el Edicto de Milán en el que se establecía la tolerancia religiosa de Roma frente al cristianismo. A grandes rasgos, esta decisión suponía que los romanos comenzaron a abandonar el paganismo para hacerse cristianos.

Este es el motivo por el que muchas de las basílicas que se utilizaban para el culto de las divinidades paganas fueron reconvertidos en templos cristianos. En el caso de Santa María la Mayor, el templo cristiano fue levantado sobre una basílica dedicada a la diosa romana Cibeles.

Como los terremotos, los incendios y los saqueos han sido una constante a lo largo de la historia de Roma, muchas edificaciones se han ido perdiendo con el paso del tiempo. Por eso hoy en día Santa María la Mayor es la única de las basílicas mayores de Roma que conserva una verdadera planta basilical.

La iglesia dedicada a la Virgen más grande de Roma

La tradición indica que fue la propia Virgen María la que se le apareció al papa Liberio en el siglo IV y le indicó cómo debía construir el templo. Es por eso que en ocasiones se denomina a esta basílica como Basílica Liberiana.

anta Maria La Mayor ROMA

Espectaculares vistas de la Basilica di Santa Maria Maggiore.

Aunque el estilo predominante es el de la última restauración ejecutada en el siglo XVIII, en esta iglesia se pueden contemplar desde elementos paleocristianos hasta barrocos, pasando por zonas con una clara impronta medieval.

El primero de ellos, la gran torre campanario que fue construida en la Edad Media, y que con 75 metros de altura es actualmente la más alta de Roma.

De esta época medieval también se conservan algunos restos de mosaicos y varios segmentos del suelo de mármol.

Otra de las partes de Santa María la Mayor que no debes perderte es la gruta de la Natividad. Desde el siglo VII custodia unas cuantas reliquias con maderas del pesebre en el que fue adorado Jesús. Además, la función de esta gruta es recrear la zona del Portal de Belén, con unas figuras esculpidas en el siglo XIII.

Las capillas, los grandes puntos de interés de Santa María la Mayor

El interior del templo, de estilo barroco, es completamente abrumador. No solo por el sugestivo artesonado de madera, sino por las alucinantes capillas que se pueden visitar.

Parroquia Santa Maria La Mayor

Escalinatas de subida a la parroquia de Santa María la Mayor.

La capilla Borghese o Paulina parece una basílica dentro de otra basílica, con planta de cruz griega, y decorada con mármol, oro y piedras preciosas, cuenta con una profusa colección de pinturas al fresco.

Frente a esta, se encuentra la capilla Sixtina, con el propio sepulcro del papa Sixto V, que reposa allí acompañado del papa que lo nombró cardenal: Pío V. Aunque hay otros como la capilla Sforza, que fue diseñada por Miguel Ángel, o el lugar en el que está enterrado Bernini, que pasa algo desapercibido ante tanta magnificencia.

Sin embargo, lo que más gusta a todos los visitantes es el baldaquino que señala el lugar de celebración de la misa, y que también sirve de acceso a la gruta de la Natividad.

Situación

Piazza di Santa Maria Maggiore, 42, 01100, Roma, Italia.

Horarios de visita

Diariamente de 7:00 a 19:00 horas.

Precios

Entrada gratuita.

Cómo llegar

Metro: Termini, Líneas A (Roja) y B (Azul).
Bus: Las líneas 16, 70, 71 y 714.