San Juan de Letrán

Roma, basililica de Juan de Letran

La impresionante vista frontal de la basílica de San Juan de Letrán.

Mucha gente considera por error que la Basílica de San Pedro del Vaticano es la catedral de Roma. Sin embargo, esto no es así ya que la verdadera catedral de Roma es la basílica de San Juan de Letrán.

Este templo –considerado a nivel canónico como archibasílica– forma parte de ese grupo de basílicas mayores que hay que visitar cuando se peregrina a Roma en Año Santo, si lo que se quiere es alcanzar el jubileo (las otras basílicas son la de San Pedro, la de San Pablo Extramuros y la de Santa María la Mayor).

La iglesia más antigua de la cristiandad

En el caso particular de San Juan de Letrán, no solo se trata de la catedral primada de Roma, “madre y cabeza de todas las iglesias de Roma y de toda la tierra”, sino que también cuenta con el honor de ser el templo más antiguo de la cristiandad.

Patio interior en la basílica de San Juan de Letrán.

Patio interior en la basílica de San Juan de Letrán.

En San Juan de Letrán se constituyó la primera iglesia del mundo en el siglo III d. C. Se ubicó en esa zona –que antiguamente había pertenecido a la familia de los Lateranos– porque el emperador Constantino era el propietario de los terrenos desde los tiempos de Nerón, que los había expropiado a sus legítimos dueños.

Desde la cesión de Constantino al papado, San Juan de Letrán se convirtió en la sede del obispo de Roma, cargo que iba unido a la dignidad papal. Además, junto al templo también hay un palacio en el que residieron los papas hasta su traslado a Avignon en el siglo XIV.

Otra curiosidad que resalta la vinculación del papa con su catedral de Roma, es que todavía sigue oficiando en San Juan de Letrán. Si vas a Roma en Semana Santa, pásate el Jueves Santo por la basílica y verás al papa presidiendo allí los oficios del día, como hacen el resto de los obispos en sus respectivas catedrales.

Los detalles más significativos de la basílica de San Juan de Letrán

Fachada de San Juan de Letrán.

Fachada de la basílica de San Juan de Letrán.

Aunque se mantiene la planta original, a lo largo de los siglos ha sufrido muchos cambios y reconstrucciones, debido a varios terremotos e incendios.

Lo más reconocible desde fuera es la famosa fachada del siglo XVIII, de dos pisos y coronada por una balaustrada con esculturas de Cristo y varios santos. Desde uno de sus balcones se asoma el papa todos los Jueves Santo para bendecir a los asistentes a los santos oficios.

Otro elemento inolvidable, además del claustro y el baptisterio, son las puertas de bronce que dan acceso al interior, ya que son las originales que se utilizaban en la Curia del Senado ubicada en los Foros Imperiales.

El interior es verdaderamente lujoso, con un esplendor prácticamente sin parangón. Tanto suelos, como paredes y techos están profusamente decorados con mosaicos, junto con enormes columnas y esculturas de carácter colosal.

La Escalera Santa

Junto a la basílica hay un edificio anexo que alberga la Escalera Santa.

Basilica de San Juan de Letran

Interior de la basílica de San Juan de Letrán.

En la planta superior se encuentra la capilla privada de los papas, denominada en ocasiones como sancta sanctorum, por su carácter exclusivo y totalmente privado. Además, allí se custodiaban las reliquias más importantes de la Iglesia.

Para ascender hasta la capilla, es necesario subir de rodillas los 28 peldaños de la Escalera Santa. Se trata de una escalinata que perteneció al palacio de Poncio Pilatos en Jerusalén, y que fue llevada hasta Roma por Santa Elena.

Aunque no hay muchas pruebas históricas que corroboren que aquella escalera realmente fuese la del pretorio de Poncio Pilatos, la tradición no permite que se pisen directamente los escalones.

No obstante, si crees que tus rodillas no soportarán el sacrificio, también puedes acceder a la capilla por una escalera lateral que se puede subir de pie.

Situación

Piazza di San Giovanni in Laterano, 4, 00184, Roma, Italia.

Horarios de visita

De lunes a domingo, de 7:00 a 18:30 horas.

Precios

El acceso a la basílica es gratuito y no se requiere el pago de una entrada.

Cómo llegar

Metro San Giovanni, Línea A (Roja).
Bus: Las líneas 16, 81, 85, 87, 186, 650, 810 y 850.