San Clemente

Exterior de la Basílica de San Clemente de Roma.

Exterior de la basílica de San Clemente de Roma.

La forma más cómoda de iniciarse en los aspectos básicos de la arqueología romana es visitar la basílica de San Clemente. El motivo es que este templo del siglo XII está construido sobre otro del siglo IV d. C., bajo el cual hay varias estructuras del siglo I d. C.

Gracias a esta disposición basta con ir bajando escaleras para contemplar los distintos niveles arqueológicos, con comodidad, seguridad y sin necesidad de solicitar autorizaciones o permisos especiales (como suele ocurrir con otras zonas de excavación arqueológica).

La basílica actual de San Clemente

En la parte superior nos encontramos con la actual basílica de San Clemente. Se trata de una iglesia dedicada al papa Clemente I, cuya apariencia externa no es especialmente llamativa. Sin embargo, el interior es otra cosa distinta, ya que la atmósfera medieval se respira por todas partes.

Como en otras iglesias medievales romanas, la schola cantorum se encuentra situada en el centro de la nave y su pavimento es de estilo cosmatesco, con dibujos geométricos tan típicos del medievo italiano.

De esta época también destaca el mosaico del ábside, de una enorme calidad técnica, así como la capilla de Santa Catalina y el atrio. Como curiosidad es importante reseñar que esta basílica es gestionada por los dominicos irlandeses desde el año 1667.

La causa de esta cesión pontificia se fundamenta en la expulsión del clero llevada a cabo en Irlanda tras la prohibición inglesa de la Iglesia Católica Irlandesa. Por ese motivo, el papa Urbano VIII les acogió en San Clemente.

La basílica del siglo IV

Mosaico de Basilica de San Clemente

Mosaico de la basílica de San Clemente.

En el lado derecho de la basílica, junto a la sacristía, hay una escalera que baja a los sótanos, en donde puede contemplarse la iglesia más antigua cuya construcción data del siglo IV, momento en el que el cristianismo se convirtió en la religión oficial del imperio.

Lo primero que se observa es que esta parte del templo es más ancha que la de la parte superior. Además, algunas zonas de este templo sirven como cimientos para sustentar a la iglesia superior.

A nivel decorativo nos encontramos con una de las iglesias paleocristianas más ricamente decoradas de Roma. Llaman especialmente la atención la decoración de los muros, con unas pinturas al fresco de excepcional calidad.

Los edificios romanos del último nivel

Interior de la Basilica de San Clemente

Interior de la basílica de San Clemente.

Aún más abajo, donde reina la oscuridad, el frío y la humedad, se pueden observar los restos de las edificaciones del siglo I d. C.

Se da la circunstancia de que en el subsuelo han ido apareciendo restos de una antigua casa que perteneció al cónsul romano convertido al cristianismo Tito Flavio Clemente. Allí se celebraban cultos cristianos clandestinos, que convivían con un templo de Mitra que se edificó en esa misma manzana en el siglo II.

Parece ser que, durante un tiempo, allí se constituyó un pequeño templo dedicado a Mitra en el que se llevaban a cabo ritos de iniciación. Todavía hoy se pueden contemplar algunos restos de las estancias de las casas de ladrillo, junto con ese templo pagano, así como el agua que discurre por la canalización de la Cloaca Máxima.

Situación

Via Labicana, 95, 00184, Roma, Italia.

Horarios de visita

De lunes a sábado, de 9:00 a 12:30 y de 15:00 a 18:00 horas. Los domingos, de 12:00 a 18:00 horas.

Precios

El acceso a la basílica es gratuito y no se requiere el pago de una entrada. Sin embargo, para visitar las excavaciones sí que hay que pagar una entrada de 10 euros.

Cómo llegar

Metro Colosseo, Línea B (Azul).
Bus: Las líneas 85, 87, 117, 186, 810 y 850.