Plaza de San Pedro

Lo que más enamora de Roma es la perfecta conjunción de estilos en un mismo entorno sin que ninguno de ellos chirríe.

Plaza San Pedro El Vaticano

Caminando por la Plaza de San Pedro.

Ese es el caso de la Plaza de San Pedro, que cuenta con elementos de distintas épocas y estilos, aunque todos ellos se vean perfectamente integrados y creen un conjunto fluido y elegante.

Esta yuxtaposición de elementos podría parecer forzada o antinatural, sin embargo el efecto final es totalmente armónico. Se podría decir que esta mezcla de estilos es lo que convierte a la plaza de San Pedro en uno de esos lugares que, una vez visitados, jamás se olvidan.

La columnata de Bernini, un esplendoroso abrazo en la Plaza de San Pedro

Lo habitual es acceder a la Plaza de San Pedro del Vaticano caminando por la Via della Conciliazione. Y nada más enfilar la calle, te emocionarás al ver al fondo la Basílica de San Pedro, enmarcada por dos grandes columnatas que se extienden a ambos lados de la plaza como si quisiesen abrazar a la cristiandad.

Plaza de San Pedro

Vista aérea de la Plaza de San Pedro.

Esa era la intención de Bernini cuando diseñó la obra. El artista quería que la plaza, como eje central del cristianismo, acogiese a todos los visitantes gracias a un pórtico de piedra a base de columnas, pilastras y balaustradas.

Para ello diseñó una colosal columnata con forma de elipse abierta a ambos lados de la basílica. Cada brazo está formado por una galería de tres pasajes con cuatro hileras de columnas.

En total, tenemos una disposición de 284 columnas de estilo dórico, con una altura en cada una de ellas de 16 metros. Lo curioso es que el diámetro de las columnas es variable para mantener la proporción entre espacios disponibles y columnas.

En ningún momento se aprecian las gigantescas medidas de todos los elementos que forman parte de la plaza. Para que te hagas una idea, las 140 estatuas de santos que rematan la columnata miden más de tres metros de alto, sin que apenas se perciba desproporción entre los elementos.

Si tienes oportunidad, intenta llegar a la plaza por la Via dei Corridori en lugar de hacerlo por la Via della Conciliazione. La perspectiva es completamente distinta, ya que no atisbarás en ningún momento la plaza hasta que no te encuentres traspasando la columnata. Te aseguro que el impacto visual será mucho más cercano al que buscaba Bernini cuando proyectó el entorno.

El obelisco egipcio junto al primer templo de la cristiandad

En esos contrastes tan característicos de Roma, en el centro de la plaza se erige un obelisco egipcio de 25 metros de altura traído por Calígula en el año 39.

obelisco plaza san pedro

Obelisco egipcio que destaca en la plaza.

Durante siglos formó parte de la espina del Hipódromo de Nerón, pero el papa Sixto V se encaprichó de él y en 1586 ordenó su trasladó hasta San Pedro del Vaticano.

Este obelisco es también un reloj de sol y calendario solar que marca con su sombra en el suelo la hora, la fecha y el signo del zodiaco de cada momento.

En 1614 Maderno colocó muy cerca del obelisco una fuente. Y cuando Bernini recibió el encargo de diseñar la nueva Plaza de San Pedro, esculpió una nueva fuente para que el centro de la plaza se mostrase más proporcionado y equidistante.

Si tenemos en cuenta que la longitud de la misma es de 320 metros, con una anchura de 240, es fácil hacerse una idea acerca de las dimensiones de todo el conjunto. Pero, a pesar de todo, ningún elemento de la plaza se ve desproporcionado gracias al gran trabajo llevado a cabo por Bernini.

Situación

Piazza San Pietro, Ciudad del Vaticano.

Horarios de visita

Salvo por cuestiones de seguridad, la Plaza de San Pedro es un monumento de acceso público que puede visitarse a cualquier hora del día.

Precios

La entrada es gratuita

Cómo llegar

Metro: Ottaviano, Línea A (Roja).
Bus: Las líneas 34, 45, 62, 64, 98, 881, 982 y 916 pasan cerca del Vaticano.