Plaza Navona

En Roma no todos son ruinas antiguas y vestigios de la época imperial.

Plaza Navona

La Plaza Navona en una tarde de verano.

Durante el barroco, la ciudad volvió a gozar de gran esplendor. Fue en esa época cuando se erigieron muchos de los palacios que pueblan las calles del centro de Roma. Y fue también en esa época cuando se urbanizó la Plaza Navona.

No obstante, la Plaza Navona también tiene algo que ver con la Roma imperial, ya que se construyó sobre la base del anterior Estadio de Domiciano.

Dicho recinto público del siglo I d. C. podía albergar hasta a 30.000 espectadores que acudían a su interior para contemplar los juegos en honor al dios Júpiter.

La historia de una de las plazas más famosas de Roma

La Piazza Navona, al igual que sucede con la Fontana di Trevi, es uno de los espacios favoritos de muchos cineastas y escritores, que no han dudado en utilizarla como escenario de sus obras. Y cuando algo sale en una película o en un libro, las legiones de turistas están garantizadas.

Hipodromo Domiciano

Restos del Hipódromo Domiciano del Palatino.

Cuando vayas a verla, comprobarás que el recinto tiene la forma de una pista de atletismo o de un velódromo. Esto es así porque en el Estadio de Domiciano se llevaban a cabo los juegos griegos de atletismo, que incluían pruebas de velocidad, salto de longitud, lanzamiento de disco y de jabalina.

Aunque este estadio había quedado abandonado, durante la Edad Media las distintas construcciones que fueron surgiendo a su alrededor lo hicieron mirando a las calles anexas. En tiempos del papa Sixto IV se comenzó a celebrar un mercado en aquel solar que quedaba entre las construcciones medievales.

Pero fue el papa Inocencio X quien decidió realzar la zona levantando fuentes, un obelisco, un palacio y una basílica. De este modo la plaza adquirió la fisonomía que luce hoy en día.

Monumentos y curiosidades sobre la Plaza Navona

El ambiente de la Plaza Navona es muy animado, ya que las terrazas de los restaurantes están repletas de turistas y lugareños, mientras que los artistas callejeros, los pintores o los músicos llenan de color todo el espacio arquitectónico.

Piazza Navona en verano

Fuente de Neptuno de la Piazza Navona.

Desde la época barroca, esta plaza fue una de las que en las que más romanos y turistas se unían para disfrutar de una buena tarde o noche.

En verano –como atracción erradicada a mediados del siglo XIX–, podían disfrutar del lago artificial que se creaba aprovechando la concavidad de la superficie de la plaza, cuando se cerraban los desagües de las fuentes y se inundaba la zona.

Las fuentes de la Plaza Navona

En el siglo XVI se instalaron 2 fuentes ubicadas en los extremos norte y sur de la plaza.

Posteriormente, en tiempos de Inocencio X, Bernini creó la Fuente de los Cuatro Ríos coronada por el obelisco de Domiciano, que se situó en el centro de la plaza para mantener la simetría de todo el conjunto.

La iglesia de Santa Agnese in Agone

Curiosidades Plaza Navona

Escultura que forma parte de las fuentes de la Piazza NAvona.

Edificada en tiempos de Inocencio X en la zona donde fue martirizada la joven Santa Inés, Borromini se hizo cargo de la obra para mejorar un proyecto anterior de los arquitectos Rainaldi.

Al parecer, el Papa no había quedado muy contento con el resultado y Borromini fue convocado para darle un toque nuevo a la basílica. El genial arquitecto barroco añadió la fachada curva que potencia el efecto visual de la cúpula.

El palacio Pamphili

Ubicado al suroeste de la Plaza Navona, este palacio –en cuyo diseño intervino también Borromini–, que durante años perteneció a la familia de Inocencio X, actualmente alberga a la Embajada de Brasil.

En su interior destaca sobre todo la galería pintada al fresco por Pietro da Cortona.

Situación

Piazza Navona, 00186, Roma, Italia.

Horarios de visita

Se puede visitar en cualquier momento del día.

Cómo llegar

Metro : Barberini, Línea A (Roja).
Bus : La línea 40 te dejará en la parada Argentina, a unos 700 metros de la Piazza Navona.