Palazzo Massimo

En lo que a estatuas clásicas se refiere, el único museo romano que puede rivalizar con los Museos Capitolinos es el Palazzo Massimo. Tanto por la cantidad de piezas como por la calidad de las mismas, la colección mostrada en el Palazzo Massimo es de un nivel equiparable a la de los Museos de titularidad municipal.

Dionisio de bronce del Palazzo Massimo

Dionisio de bronce del Palazzo Massimo.

Lo primero que hay que tener en cuenta cuando se visita el Palazzo Massimo es que es una sección del Museo Nazionale Romano. Al contrario que los Museos Vaticanos –que son de la Santa Sede– o los Capitolinos –del Ayuntamiento de Roma–, este conjunto museístico pertenece al Estado Italiano.

Cuando termines de ver el Palazzo Massimo, todavía podrás visitar con la misma entrada –siempre que lo hagas en los tres días siguientes– las otras tres sedes del Museo: las Termas de Diocleciano, el Palacio Altemps y la Cripta Balbi.

El origen del Palazzo Massimo

Como viene siendo habitual en Roma, este Palazzo Massimo alla Terme se encuentra muy cerca de los restos arqueológicos de las Termas de Diocleciano. Es por ese motivo que el palacio es apodado de ese modo. Lo de Massimo viene por el apellido de la familia que encargó su construcción en el siglo XIX.

Mosaico del Palazzo Massimo

Mosaico del Palazzo Massimo.

El sacerdote jesuita Massimiliano Massimo promovió la construcción de un gran edificio de estilo neo-renacentista en los terrenos propiedad de su familia. La intención de aquel religioso era la de ubicar allí la sede del Colegio de los Jesuitas, cuya anterior sede había sido expropiada años antes por el Estado Romano.

Los jesuitas utilizaron el Palazzo Massimo hasta el año 1960. Tras la salida de los religiosos, aquellas instalaciones quedaron abandonadas hasta que en 1981 el Estado Italiano adquirió el colegio y promovió una profunda rehabilitación para utilizarlo como subsede del Museo Nacional Romano.

Qué ver en el Palazzo Massimo

En esta parte del museo encontrarás básicamente escultura del período republicano, así como de la época imperial. Junto a los restos arqueológicos, también hay una interesante colección de monedas y joyería.

  • Sótano: algunos consideran que esta parte tiene menos interés, pero las raras piezas numismáticas que se exhiben son dignas de ver. Sobre todo porque son muy poco frecuentes y permiten trazar una historia de Italia a través de sus monedas.
  • Busto del Emperador Tiberio del Palazzo Massimo

    Busto del Emperador Tiberio del Palazzo Massimo.

    Planta baja y primera planta: en la planta baja puedes encontrar maravillosas muestras de la escultura romana de la época republicana hasta Augusto. Y en la primera planta se encuentra esculturas de tiempos de Augusto en adelante. En estas obras se puede constatar la influencia clásica de raíz griega de muchas de las obras.

  • Segunda planta: con los frescos y mosaicos mejor conservados. En concreto, los frescos proceden de la Casa Livia del Palatino y de la Villa Farnesina. Los frescos fueron despegados de su emplazamiento original, se restauraron y se montaron en el Palazzo Massimo recreando el entorno original.

Situación

Largo di Villa Peretti, 2, 00185, Roma, Italia.

Horarios de visita

De martes a domingo, de 9:00 a 19:45 horas.

Precios

Adultos: 7 euros.

Ciudadanos de la UE con edades comprendidas entre los 18 y los 24 años: 3,5 euros.

Ciudadanos de la UE menores de 17 años y mayores de 65 años: entrada gratuita.

La entrada es válida para las cuatro sub-sedes que conforman el Museo Nazionale Romano.

Cómo llegar

Metro Repubblica o Termini, Línea A (Roja).
Bus: las líneas C, H, 16, 36, 38, 40, 64, 86, 90, 92, 105, 150, 170, 175, 204, 217, 310, 360, 492, 590, 649, 714 y 910 pasan cerca del Palazzo Massimo.

Fotografías pertenecientes a Hans Ollermann.