Galería Borghese

Roma no sería hoy en día lo que es de no ser por el sofisticado amor por el arte y la cultura que durante siglos mostraron los papas y cardenales de la Iglesia Católica.

Estos hombres de gustos refinados –ávidos coleccionistas que demostraban su poder acumulando obras de arte– se convirtieron también en los mejores mecenas de su época. Y, gracias a eso, hoy podemos disfrutar en Roma de museos tan excepcionales como la Galería Borghese.

La segunda residencia que se convirtió en pinacoteca

Museo de la Galería Borghese

Museo de la Galería Borghese.

Uno de esos grandes príncipes de la Iglesia que ejercieron ampliamente la labor de mecenazgo fue el cardenal Scipione Borghese. Este sobrino del papa Paulo V era un fanático seguidor de la obra de Bernini y de Caravaggio.

Así que, cuando llegó el momento de decorar las estancias de la Casina Borghese (edificio principal de esa villa de vacaciones que se estaba construyendo en el monte Pinciano), supo enseguida a qué tipo de artistas recurriría.

Con el paso del tiempo los parientes del cardenal Borghese fueron añadiendo cada vez más obras de los mejores pintores y escultores del Renacimiento y el Barroco, junto con numerosas piezas arqueológicas rescatadas de la antigüedad clásica.

De ese modo, lo que empezó siendo un lugar de recreo y descanso, terminó transformándose en una de las pinacotecas más famosas de Roma.

Lo más destacable de la colección custodiada en la Galería Borghese

Obra de arte escultura de Galeria Borghese

Escultura de Bernini que custodia la entrada a la galería.

Ya hemos explicado que la colección fue acrecentada por los sucesores de Scipione Borghese. Pero el que se encargó de darle coherencia expositiva a las numerosas obras albergadas en el pequeño palacio de los Borghese fue Marcantonio Borghese. Él fue quien comenzó a utilizar criterios expositivos y dio forma a la actual configuración del museo.

La Galería Borghese es uno de los museos más compactos y con mayor cantidad de obras de gran nivel en su interior. La concentración de obras de arte únicas es tremenda, teniendo en cuenta el espacio limitado con el que cuenta el museo.

La planta principal, el mejor tributo a la antigüedad clásica

En esta zona el visitante puede encontrar los restos arqueológicos de los siglos I a III d. C. que fueron apareciendo en las distintas excavaciones.

Obras tan famosas como el mosaico de los Gladiadores, datado en el año 320 d. C., o la escultura neoclásica de Paulina Borghese como Venus Vencedora, de Canova, se conjugan a la perfección con las piezas de la antigüedad (aunque entre las mismas haya una diferencia de más de 18 siglos).

La planta superior, una pinacoteca indispensable para Roma

Pintura Galleria Borghese

Una de las pinturas que decoran las plantas de la galería.

Accediendo al piso superior, el visitante encontrará algunas de las obras más importantes de Roma y de la Historia del Arte en general.

Si ya solo por las obras de Rafael, Tiziano, Rubens o Leonardo da Vinci que se muestran en sus paredes la Galería Borghese tendría que encontrarse entre las grandes pinacotecas del mundo, el grupo de cuatro obras firmadas por Caravaggio nos dan pistas claras acerca del nivel general del museo.

Situación

Piazzale del Museo Borghese, 5, 00197, Roma, Italia.

Horarios de visita

De martes a domingo, de 8:30 a 19:30. Los lunes está cerrado.

El museo se visita en turnos de dos horas.

Precios

Los adultos pagan una entrada de 11 euros.

Los menores de 18 años y los mayores de 65 años pagan una entrada reducida de 2 euros.

Jóvenes entre 18 y 25 años, pertenecientes a la UE, pagan una entrada de 6,50 euros.

No se aceptan visitas sin reserva previa, ya sea cursada por Internet o por teléfono (0039 06 32 810).

Cómo llegar

Metro Spagna o Flaminio, Línea A (Roja).
Bus: tomando las líneas 49, 88, 95, 490 y 495 se puede llegar a cualquiera de las entradas a Villa Borghese.