El Vaticano

Seguro que en más de una ocasión te has preguntado por qué el Vaticano es un país y está considerado como un Estado, cuando no es más que un complejo de edificios, templos y museos ubicados en el centro de Roma.

Pues debes saber que, aunque ahora sea el país más pequeño del mundo, hubo un tiempo en el que la Santa Sede dominaba territorialmente una gran parte de Italia, así como espiritualmente la mayor parte del mundo conocido.

El Vaticano

El Vaticano al atardecer, una postal impresionante.

De hecho el Papa tiene consideración de jefe de estado. Por lo tanto, no solo es un líder espiritual para todos los católicos del mundo, sino que también es un líder político reconocido en el ámbito internacional.

Por ello, aunque el Vaticano sea el país más pequeño del mundo (con una superficie de 44 hectáreas y menos de un millar de habitantes), el resto de las naciones del mundo reconocen su entidad internacional, su integridad territorial y sus derechos de carácter diplomático.

El origen histórico del Estado de la Ciudad del Vaticano

Pese a que durante siglos los papas ostentaron derechos feudales sobre una gran parte de Italia y la ciudad de Roma, tras la unificación italiana el papa Pío IX y sus sucesores quedaron en una especie de limbo legal.

Entrada Vaticano

Calle principal de entrada al Vaticano.

El motivo era que el rey Victor Manuel II les había despojado de prácticamente todos sus territorios, declarando a Roma como capital del nuevo reino de Italia.

El estatus del Santo Padre quedó en suspenso, en una especie de vacío legal que duró hasta el año 1929, cuando Benito Mussolini firmó con Pío XI los Pactos de Letrán. Este tratado internacional creaba la Ciudad Estado del Vaticano, como un territorio con soberanía propia, garantizando la total independencia del Papa frente al gobierno italiano.

El país más pequeño, pero con mayor densidad de obras de arte

El Vaticano destaca sobre todo por su gran acumulación de obras de arte. Allá donde mires, encontrarás obras de arte de una importancia inimaginable.

Por eso es conveniente programar las visitas y saber cuáles son los monumentos que tienes que visitar sí o sí:

  • Vaticano Roma

    Vista del Vaticano desde el otro lado del río Tíber.

    Basílica de San Pedro: nada más enfilar la Via della Conciliazione, a lo lejos verás la plaza de San Pedro, con su columnata diseñada por Bernini que se extiende como dos brazos que acogen a la cristiandad. Y al fondo de la plaza encontrarás la Basílica de San Pedro, bajo cuyo baldaquino está enterrado el apóstol San Pedro.

  • Museos Vaticanos: en los enormes Museos Vaticanos se pueden contemplar las miles de obras de arte que el Papado ha ido acumulando a lo largo de los siglos. Desde arte egipcio y etrusco, hasta obras de arte del renacimiento y del barroco. Los mejores pintores, escultores y arquitectos han trabajado alguna vez para la Santa Sede y es aquí donde puedes ver las mejores muestras de sus obras.
  • La Capilla Sixtina: junto con la Basílica de San Pedro, la Capilla Sixtina es uno de los monumentos más simbólicos del Vaticano, ya que es allí donde se reúne el colegio cardenalicio para elegir en cónclave al nuevo papa. Los espectaculares frescos que decoran el techo son considerados como la obra maestra de Miguel Ángel.

Situación

El Vaticano se encuentra en el centro de Roma, al oeste del río Tíber.

Precios

Para las zonas de acceso público como la Plaza de San Pedro no se cobra entrada.

Cómo llegar

Metro Ottaviano, Línea A (Roja).
Bus: Las líneas 40, 62, 64 y 81 pasan cerca del Vaticano.