Coliseo romano

El Coliseo romano es el monumento por excelencia y la imagen icónica de la ciudad de Roma. Al contemplar el Coliseo en directo creerás que estás presenciando en persona una postal de la ciudad.

Origen e historia del Coliseo romano

Coliseo Romano

Exteriores del Coliseo de Roma

Para conocer su origen, debemos remontarnos al siglo I d. C.

Tras el incendio de Roma, Nerón edificó en una explanada entre las colinas del Celio, el Esquilino y el Palatino su Domus Aurea. A la entrada de la mansión hizo colocar su propia estatua colosal de bronce, que se mantuvo cuando la Domus Aurea fue derribada en tiempos del emperador Vespasiano, que fue quien construyó el Coliseo en aquellos años.

Cómo es el Coliseo por dentro

El Coliseo de Roma es un enorme edificio de planta ovalada de 189 metros de largo, 156 metros de ancho y 57 metros de altura. Durante siglos –hasta el siglo XX– fue el edificio con mayor capacidad del mundo, ya que podía llegar a albergar a 50.000 espectadores.

Ruinas del Coliseo Romano.

Espacio en el que los gladiadores lucharon en el Coliseo de Roma.

Los asistentes a los espectáculos se distribuían por el graderío en función de la clase social a la que pertenecían. Mientras que las clases más pudientes se sentaban abajo, cerca de la arena junto al emperador y los senadores, los segmentos más populares se tenían que sentarse en las zonas más altas, alejados del centro de la acción.

Actualmente las partes del Coliseo se encuentran en un estado bastante aceptable de conservación. Excepto la zona sur, que está muy deteriorada, el resto se conserva relativamente bien.

Sobre todo si tenemos en cuenta que ha soportado cuatro terremotos y que durante siglos fue utilizado como cantera para la obtención de piedras y mármol.

Escenario de combates de gladiadores

En el Anfiteatro Flavio –que es como se conocía al Coliseo en época clásica– se desarrollaban todo tipo de espectáculos, casi todos ellos de carácter sangriento. Los emperadores romanos se guiaban por la máxima pan y circo para controlar a las masas. Y el espectáculo por antonomasia de la época eran los combates entre gladiadores.

Se dice que durante la inauguración –que duró 100 días– murieron centenares de gladiadores. Pero lo habitual en el Coliseo no solo eran los combates entre gladiadores, ya que los romanos también disfrutaban con las ejecuciones de prisioneros bajo las garras de fieras salvajes, las recreaciones de batallas con gran derramamiento de sangre entre los participantes, las naumaquias, los sacrificios de cristianos, …

En otras palabras, el Coliseo romano era el centro de la diversión, algo macabra, de la época en Roma.

El Coliseo como santuario católico

Aunque no hay pruebas definitivas que lo atestigüen, debido a la creencia popular de que allí fueron torturados un gran número de cristianos, hoy en día la Iglesia católica se ha hecho cargo del monumento. Lo considera un santuario y cada Viernes Santo el Papa preside allí un llamativo Vía Crucis que se desarrolla en su interior.

El principal monumento turístico de Roma

Partes del Coliseo Romano

Visión de las partes interiores del Coliseo romano.

Como se trata de uno de los monumentos más emblemáticos de Roma, para visitar el Coliseo hay que armarse de paciencia porque las colas son abultadas.

Por eso es conveniente sacar la entrada o ticket con antelación por Internet o utilizar la tarjeta Roma Pass, que da acceso a diversos monumentos con descuento y que te ahorrará la lenta cola que hay que hacer en las taquillas.

Pululando alrededor de los turistas también es habitual encontrarse con una serie de pintorescos personajes disfrazados de centuriones romanos. Se encuentran por los alrededores del Coliseo y los Foros para servir de atracción a los turistas, que no dudan en hacerse fotografías con ellos.

Sin embargo, la toma de imágenes tiene un coste que es negociable en función del número de personas que aparezcan en la imagen.

Situación

En la Piazza del Colosseo.  Roma, Italia.

Horarios de visita

Desde las 8:30 hasta la hora antes de que se ponga el sol (16:30 en el mes de enero, 19:15 en el mes de julio,…).

Abre todos los días del año, incluido domingos, excepto el 1 de enero, el 25 de diciembre y el Viernes Santo por la tarde (motivado por la presencia del Papa en el Vía Crucis).

Precios

Lo más conveniente es sacar la entrada en la taquilla del Foro Romano o del Palatino (donde ahí menos colas). La entrada vale para visitar los tres monumentos y se puede utilizar durante dos días completos.

La entrada o ticket normal tiene un precio de 12 euros.

La entrada o ticket reducido es de 7,50 euros (para jóvenes de 18 a 25 años, estudiantes, profesores,…)

Menores de 18 años, mayores de 65 años y estudiantes de carreras relacionadas con el arte tienen el acceso gratuito.

Con la tarjeta Roma Pass se obtiene también un descuento, además de disponer de cola preferente para poseedores de la tarjeta.

Cómo llegar

Metro Fori Imperiali/Colosseo, Línea B (Azul).
Bus : Las líneas 117, 175, 186, 271, 53, 571, 75, 80, 810, 85 y 87 pasan por el Coliseo.