Circo Máximo

Si has visto la película Ben-Hur, sabrás perfectamente cómo transcurrían las emocionantes carreras de cuadrigas que tanto gustaban a los romanos. Pues el Circo Máximo era el lugar por excelencia en donde ver este tipo de competiciones que movían cantidades ingentes de dinero en apuestas a lo largo de todo el Imperio.

El Circo Máximo –el más antiguo de Roma, ya que se construyó en el 530 a. C.– estaba situado en el valle formado por las colinas del Aventino y el Palatino.

Se trataba de un recinto cuya planta tenía forma de letra U alargada, de dimensiones mastodónticas (621 metros de largo y 118 metros de ancho), con lo que podía dar cabida a cerca de 300.000 espectadores.

Cómo eran las carreras de cuadrigas que se celebraban en el Circo Máximo

Ruinas del Circo Maximo romano

Ruinas del Circo Maximo romano.

Las cuadrigas eran unos pequeños carros tirados por cuatro caballos y guiados generalmente por un esclavo que podía conseguir su libertad si ganaba la carrera.

La salida se daba en la zona abierta de la U, con las cuadrigas metidas en una especie de cajones denominados verjas hasta que de golpe se abrían todas las puertas a la vez. En ese momento, las cuadrigas iniciaban la marcha por uno de los extremos largos de la U.

Para delimitar el recorrido, en el centro se construía una mediana denominada spina, un murete dispuesto longitudinalmente que permitía a los competidores dar vueltas alrededor de la misma.

Como en los actuales hipódromos, la carrera empezaba en una recta larga, en cuyo final se trazaba una curva de 180 grados, para volver a recorrer en sentido contrario la recta larga siguiente que terminaba en una nueva curva de 180 grados.

El tamaño del Circo Máximo nos indica que podían correr a la vez hasta 12 carros, con lo que es fácil imaginar la espectacularidad de las carreras con 12 aurigas y 48 caballos sobre la pista, corriendo y chocando entre ellos.

La spina, la parte más monumental del Circo Máximo

La spina se erigía en el centro de atención del circo por su exuberante decoración.

En su época de máximo esplendor, en el centro se levantaba un obelisco egipcio que actualmente se ubica en la Plaza del Popolo. Junto al obelisco, se hallaban fuentes perfumadas, columnas de mármol con bolas y delfines de piedra para contar las vueltas completadas, y hasta un pequeño templo levantado en honor de la diosa de los aurigas.

A ambos extremos de la spina se encontraba un grupo de tres pivotes de 6 metros de altura decorados con bajorelieves que marcaban el punto donde debían comenzar girar los carros, a la vez que protegían la spina de posibles accidentes. Este conjunto colocado en ambos lados de la spina tenían el nombre de metae.

El Circo Máximo en la actualidad

Circus Maximus de Roma

Vista de los restos que quedan del Circus Maximus de Roma.

Hoy en día apenas queda nada de aquel esplendoroso circo.

Tan solo se puede contemplar la pista, que antaño era de arena y que hoy en día se encuentra cubierta de césped. Gracias a eso, los romanos utilizan esa zona para pasear y hacer deporte, ya que hoy en día el Ayuntamiento lo ha convertido en un parque abierto al público.

También se pueden ver algunos restos de la spina y de las verjas de salida en donde se encajonaba a los participantes.

Sin embargo, aunque se llevan practicando excavaciones arqueológicas desde el siglo XIX, todavía no han salido a la luz todos los restos que pueden encontrarse en el subsuelo, ya que queda pendiente una intervención profunda y rigurosa del terreno.

Situación

Via del Circo Massimo, 00186, Roma, Italia.

Horarios de visita

Se puede visitar en cualquier momento, ya que es un parque abierto al público.

Cómo llegar

Metro : Circo Massimo, Línea B (azul).

Autobús: líneas 51, 75, 81, 118, 160 y 673.