Capilla Sixtina

Desde hace más de 500 años, la Capilla Sixtina es uno de los lugares del mundo en el que se han tomado más decisiones importanates.

Y eso es así porque en su interior se celebran los cónclaves en los que se elige al nuevo papa y porque además es el templo en el que se corona al santo padre.

La Capilla Sixtina de los Museos Vaticanos

La impresionante Capilla Sixtina de Miguel Ángel.

Y lo mejor es que, salvo que haya un cónclave, ¡la puedes visitar siempre que quieras y descubrir por ti mismo qué es la Capilla Sixtina!

Si el entorno es privilegiado por su belleza, la bóveda y la pared con los frescos pintados por Miguel Ángel no tienen parangón con ninguna otra manifestación artística. De hecho, la Capilla Sixtina es uno de los máximos históricos en lo que a calidad artística se refiere.

Es tal la impronta que ha marcado en la Historia del Arte, que otras representaciones artísticas de vital importancia como las Cuevas de Altamira se comparan con ella. Estas se comparan con el templo vaticano con el nombre de “la Capilla Sixtina del arte rupestre”.

Las pinturas de la Capilla Sixtina

La Capilla Sixtina forma parte del Palacio Apostólico. Anteriormente se denominaba Cappella Magna y fue restaurada durante el pontificado de Sixto IV, en honor de quién toma el nombre el templo.

Boveda de la Capilla Sixtina

Bóveda de la Capilla Sixtina.

Es un edifico de planta rectangular bastante sencillo, que fue decorado a finales del siglo XV por pintores como Boticelli, Perugino, Pinturichio o Signorelli, los cuales trazaron una serie de escenas de la vida de Moises y de Jesucristo intercaladas con retratos de varios papas.

La capilla se inauguró en 1483, pero no fue hasta 1508 cuando Julio II le encargó a Miguel Ángel que pintara unos frescos en la bóveda. Aquel trabajo –con varias interrupciones– le ocuparía hasta el año 1542, fecha en la que finalizó la escena del Juicio Final ubicada en la pared del altar.

Las distintas escenas pintadas por Miguel Ángel

A priori, el artista pensaba que aquel trabajo sería prácticamente imposible de concluir por las pretensiones y dimensiones del encargo. Miguel Ángel se consideraba más escultor que pintor y tenía miedo de no ser capaz de acometer la obra, pero como el gran artista renacentista que era supo hacerlo con magistral solvencia.

Nada más mirar al techo, lo primero que el visitante se pregunta es: ¿cómo fue capaz el artista de pintar algo semejante a tanta altura del suelo?

Para ello Miguel Ángel diseñó un andamio específico de madera montado sobre soportes en las paredes a la altura de las ventanas. De ese modo podía pintar de pie (no tumbado, como mucha gente piensa) obras como estas:

  • La Creación de Adan Pinturas de la Capilla Sixtina

    La Creación de Adán, una de las obras más espectaculares de la Capilla Sixtina.

    La creación de Adán: a lo largo de la bóveda fue pintando una serie de escenas bíblicas con el archiconocido motivo central de Dios creando a Adán. Alrededor, hay otras ocho escenas extraídas del Génesis, rodeadas de figuras de profetas, sibilas y antepasados de Cristo. En total son más de 300 figuras.

  • El Juicio Final: la creación es bastante posterior a la de los frescos del techo, ya que Miguel Ángel empezó a pintar la pared del altar en 1536. En este caso fue el papa Pablo III quien le contrató para cubrir los murales existentes con una escena tomada del Apocalipsis de San Juan. Como Miguel Ángel pintó figuras humanas desnudas, tuvo bastantes problemas para que le aceptasen la obra.

Situación

En el interior de los Museos Vaticanos.

Horarios de visita

De lunes a sábado, de 9:00 a 18:00 horas.

Los domingos está cerrado, excepto el último domingo de cada mes, en que se abre de 9:00 a 14:00 horas.

Precios

Adultos: 16 euros.

Niños de 6 a 18 años y estudiantes entre 19 y 26 años: 8 euros.

Si vas el último domingo de cada mes, la entrada es gratuita.

Cómo llegar

MetroCipro o Musei Vaticani, Línea A (Roja).
Bus: Las líneas 40, 62, 64 y 81 pasan cerca del Vaticano.