Boca de la Verdad

Boca de la verdad de Roma

La Boca de la Verdad, el oráculo que descubre a los mentirosos.

En una de las más conocidas escenas de la película Vacaciones en Roma, Gregory Peck acompaña a Audrey Hepburn a ver la Boca de la Verdad. El actor bromea asegurando que la boca muerde la mano de los mentirosos y justo en ese momento finge que la suya ha quedado atrapada, provocando un tremendo susto de la joven.

Aquella escena improvisada por Gregory Peck fue incluida en el montaje final debido a la naturalidad de la reacción de Audrey Hepburn, que no podía esperarse nada de lo que sucedería.

Lo cierto es que aquellas personas que no suelen ser sinceras no deberían acercar su mano a la Boca de la Verdad porque corren el riesgo de que esta les muerda la mano, según reza la tradición.

La leyenda de la Boca de la Verdad

La leyenda asegura que Juliano el Apóstata fue engañado por la máscara de mármol. Al parecer, el demonio se escondió en su interior y provocó que el emperador introdujese su mano. Nada más meterla, su mano quedó atrapada.

Atemorizado, Juliano preguntó qué debía hacer para liberarse. Y el demonio le prometió que si el Imperio Romano regresaba al paganismo, entonces le soltaría la mano.

Fuese por ese motivo o por otro distinto, el caso es que Juliano el Apóstata renegó del cristianismo y se declaró pagano.

Aunque esta no es la única leyenda que circula sobre la Boca de la Verdad, ya que son muchas las historias que la asimilan a una especie de oráculo de la verdad capaz de distinguir a los mentirosos o a los adúlteros.

¿Qué oculta realmente la máscara de la Boca de la Verdad?

La Boca de la Verdad

Vista de la Boca de la Verdad localizada en la Iglesia de Santa María in Cosmedin.

La Boca de la Verdad no es más que una enorme máscara de mármol, de 1,75 metros de diámetro, fechada en el siglo I.

Representa a una efigie masculina con barba, cuyos ojos, nariz y boca están perforados. Esos agujeros han llevado a los expertos a pensar que probablemente fuese parte de una fuente, aunque los que se oponen a esta teoría aseguran que los huecos no están desgastados por el paso del agua.

Otra posibilidad contemplada por los arqueólogos es que estuviese colocada en una cloaca, ya que originalmente estuvo situada muy cerca de la Cloaca Máxima.

Antiguamente se ubicaba fuera de la iglesia, en la Plaza de la Bocca della Veritá. Pero la máscara fue trasladada hasta su actual emplazamiento en el año 1631, en tiempos del pontificado del papa Urbano VIII.

El papa encargó una serie de restauraciones en la iglesia medieval de Santa María in Cosmedin, junto al río Tíber. Y al finalizarse estos trabajos de rehabilitación, se decidió que la Boca de la Verdad podría quedar mucho mejor adosada a una de las paredes del pórtico de entrada del templo.

Desde entonces, este detector de mentiras del siglo I se ha convertido en una de las grandes atracciones turísticas de Roma.

Situación

En la Piazza della Bocca della Veritá, 18, 00186, Roma, Italia.

Precios

No hay que pagar entrada ya que se encuentra en el exterior de un templo.

Cómo llegar

Metro Circo Massimo, Línea B (Azul).
Bus: Líneas 23, 44, 81, 95, 160, 280, 628, 715 y 716.